PELI: «The New World», uncut version («El nuevo mundo», EE.UU. 2005)

Desde que vi por primera vez La delgada línea roja (The Thin Red Line) de Terrence Malik me prometí seguir muy de cerca la actividad de este director estadounidense, un hombre que en todas sus películas destila una enorme pasión por el tema elegido y sobre todo por la manera de contarlo. Malik es uno de esos raros directores que elige con mucho cuidado el tema de sus películas y que cuando se decanta por uno vierte toda su dedicación en conseguir los resultados que pretende. No en vano, desde su primera cinta, Bad Lands (1973), tan sólo ha dirigido seis títulos. Esto es un indicador de lo bien que este hombre medita las historias que quiere contar.

The New Word cuenta la historia de amor entre el capitán Smith (Colin Farrell) y Pocahontas (Q’orianka Kilcher) durante el periodo de colonización de la costa Este de los Estados Unidos, allá por el 1607. La llegada de los ingleses al Nuevo Mundo se produce de manera silenciosa y lenta y los nativos aparecen en un principio amigables a los visitantes, guiados más por la curiosidad que les suscita el brillo de las armaduras o la rareza de sus ropas y armas que por su presunta hostilidad. Al poco tiempo los colonos levantan el fuerte Jamestown e intentan sobrevivir de lo poco que son capaces de cultivar y de cazar en esa tierra selvática. Pero pronto empieza a escasear la comida y a hacer falta herramientas y utensilios varios, por lo que el capitán Smith es enviado a una expedición con el fin de reconocer el terreno y encontrar a los indios para comerciar con ellos. Los indios capturan a Smith y lo sentencian a muerte, pero Pocahontas, la hija del jefe de la tribu pide que le conmuten la pena. Así Smith termina integrándose en la tribu, conociendo su forma de vida y de supervivencia en esa selva tan tupida y peligrosa, aprende su lengua y sus costumbres, se da cuenta de que los indios tienen unos valores muy diferentes a los suyos donde prevalece el acatamiento de las órdenes dadas por los mayores, el cuidado de la tribu por encima de todo, la fraternidad, el amor y el respeto por la naturaleza. La presencia de los ingleses divide la opinión de los guerreros de la tribu. Para unos son una amenaza y para otros una curiosidad. Mientras tanto, entre Smith y Pocahontas surge un amor apasionado. Pero Smith tiene que regresar a Jamestown, donde encuentra a sus compañeros muriéndose de hambre en un agudo estado de desesperación. Al ser el militar de mayor rango vivo es nombrado presidente de la colonia, pero la situación es desesperada: el hambre y las enfermedades les están matando lentamente. Es Pocahontas quien, ganándose la enemistad de su tribu, les salva la vida enviándoles comida y pieles para pasar el duro invierno. Pero los indios, al ver que los colonos no se marchan de su tierra, atacan el fuerte en una sangrienta batalla. Pocahontas es hecha prisionera y utilizada como escudo para que los indios no maten a las familias de los colonos. En esto, arriba a Jamestown el capitán Newport que releva del puesto a un Smith recién ascendido por su heroísmo y servicio a la Corona y lo manda de regreso a Inglaterra. De esta forma el destino separa a Smith de Pocahontas, que finalmente es obligada a quedarse con los ingleses en el fuerte, donde le enseñan a la fuerza a hablar el idioma y a adoptar las costumbres de los colonos. Con el paso del tiempo comprueba que las esperanzas por ver de nuevo a Smith van desapareciendo y contrae finalmente matrimonio con John Rolfe (Christian Bale), un hombre en el que Pocahontas aprecia su honestidad y nobleza, aunque no puede enamorarse de él como lo hizo con Smith. Pasan los años y Pocahontas viaja por primera vez a Inglatera, donde al llegar escucha noticias de que Smith está vivo, surgiendo así en ella nuevamente la llama de su amor por Smith.

Como en The Red Thin Line, The New World es una orgía exquisita de imágenes, de escenas cuidadas al máximo en una puesta en escena que no escatima en detalles (vean si no el trailer más abajo para saber a qué me estoy refiriendo); la voz en off, que es la narración alternante de los sentimientos de Smith y Pocahontas, es de lo más poético que he tenido ocasión de experimentar en mucho tiempo. Pero debo hacer una pequeña confesión antes de acabar, y es que primero vi la versión comercial, que tiene una duración de 135 min y posteriormente la versión extendida, de 3 h aprox. En fin, que todavía no estoy seguro de con cuál quedarme. El motivo es que durante la versión extendida (uncut) llegué a «cansarme» un poco, pues el ritmo de la cinta, en general, es bastante lento y la narración en off obliga al espectador a prestar atención constantemente a la lírica de las palabras, algo difícil de apreciar durante tres horas.

Así que la versión comercial creo que le va más al espectador convencional y la versión extendida a todos aquellos a los que les haya fascinado el estilo de dirección de The Red Thin Line.

  • Valoración: 4,5 sobre 5.
  • Dificultad lingüística: alta tirando a muy alta (el lenguaje lírico de la voz en off precisa de altos conocimientos de inglés).

 

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Publicado el 27 enero, 2011 en Películas, películas estadounidenses y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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